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Medicamentos caducos

Es frecuente que, en el hogar, se conserven medicamentos quizás para atender pequeñas dolencias o, por simple descuido, conservemos estos. Sin embargo, este escenario puede representar un riesgo si no se revisan periódicamente. El uso de medicamentos fuera de su fecha de caducidad no es una práctica inocua; conlleva peligros reales para la salud.



La fecha de caducidad es establecida por un laboratorio fabricante y avalada por las autoridades sanitarias. Utilizar el medicamento adecuadamente garantiza la potencia, seguridad y calidad del medicamento. Después de esta fecha pueden presentarse las siguientes situaciones:

 

  • Pérdida de Eficacia: Los principios activos se degradan; por ejemplo, un medicamento para la presión arterial puede no tener el efecto esperado, agravando la condición que se pretende tratar.

  • Degradación Química: Algunos componentes pueden transformarse en sustancias diferentes, potencialmente tóxicas o causantes de efectos secundarios imprevistos y graves.

  • Riesgo Microbiológico: En formas farmacéuticas como jarabes, cremas o gotas oftálmicas, los conservantes pierden eficacia. Esto favorece el crecimiento de bacterias y hongos, pudiendo causar infecciones severas.

  • Falsa Sensación de Seguridad: Creer que se está tratando adecuadamente su problema de salud, cuando en realidad no es así, puede retrasar la consulta médica oportuna y empeorar el pronóstico.




En algún momento de nuestras vidas necesitaremos hacer uso de algún medicamento, por ejemplo, para prevenir o tratar una enfermedad. Sin embargo, si no hacemos un uso adecuado del mismo, podría tener consecuencias negativas para nuestra salud. Es recomendable llevar a cabo las siguientes acciones:

 

  • Verificación Periódica: Establezca una rutina (por ejemplo, cada 6 meses) para revisar todos los medicamentos en casa.

  • Almacenamiento Adecuado: Conserve su medicamento acorde con la etiqueta del producto, siempre lea instructivos y etiquetas. Generalmente los medicamentos se conservan en un lugar fresco, seco y fuera del alcance de niños y mascotas. El baño y la cocina no son recomendables por los cambios de humedad y temperatura; suelen ser las peores ubicaciones.

  • No se Automediqué: Evite tomar medicamentos sobrantes de tratamientos anteriores o recomendados por vecinos/familiares. Consulte a su médico.

  • No Transvasar: Mantenga sus medicamentos siempre en su envase original, con el instructivo y la etiqueta legibles.


Deseche cada medicamento caducado: adopte esta regla sin excepción. No justifique conservarlo, "solo han pasado unos meses" o "parecen igual" “por si acaso”. Lleve sus medicamentos caducados o sobrantes a puntos de recolección, por ejemplo, farmacia, centros de salud, lugares donde se dispone de contenedores especiales para su manejo conservado el medio ambiente.



Si después de consumir un medicamento de Farmacéutica Hispanoamericana presentas algún malestar, debes buscar atención médica y reportar los acontecimientos a la Unidad de Farmacovigilancia

 

Farmacéutica Hispanoamericana – Unidad de Farmacovigilancia

Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra 259, Granada, Miguel Hidalgo, 11520, Ciudad de México, México. 



(55) 55 45 45 06, Ext. 161


55 8045 8512

 
 
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