Factores predisponentes en la presentación de SRAM en población pediátrica
- community344
- 30 jun 2025
- 2 Min. de lectura
El uso de medicamentos en la población pediátrica es una práctica habitual. Sin embargo, las diferencias fisiológicas, la disponibilidad limitada de formulaciones adecuadas y las particularidades de la práctica clínica en niños, en comparación con la farmacoterapia en adultos, aumentan significativamente el riesgo de aparición de reacciones adversas a los medicamentos.

Algunos de los factores de riesgo son los siguientes:
Factores fisiológicos:
Inmadurez orgánica: El hígado y riñones aún son inmaduros en neonatos y lactantes, lo que reduce el metabolismo y la excreción de los medicamentos.
Barreras anatómicas no desarrolladas: La piel de los niños permite una mayor absorción de medicamentos tópicos.
Variaciones en la composición corporal: La proporción de agua/grasa en comparación con adultos es diferente, alterando la distribución de los medicamentos en el organismo.

Factores asociados con el medicamento:
Dosificación inadecuada: Puede resultar de la inexistencia en el mercado de presentaciones específicas para el uso en población pediátrica.
Usos no autorizados: Resulta de la falta de estudios en población pediátrica (aproximadamente el 70% de los medicamentos utilizado en niños carecen de estudios específicos).
Excipientes tóxicos: Presencia de alcohol, propilenglicol o benzocaína en formulaciones, con riesgo de toxicidad en dosis bajas.
Factores relacionados con la práctica clínica:
Errores en la dosificación: Errores en el ajuste por cálculo basado en peso o superficie corporal, especialmente cuando se utilizan formulaciones para adultos.
Errores de dispensación: Intercambio entre formulaciones pediátrica y adultos.
Falta de monitorización: Ausencia de seguimiento de niveles plasmáticos en fármacos con margen terapéutico estrecho.
Comunicación insuficiente: Dificultad para identificar síntomas de RAM en niños que aún no hablan.

Debido a los factores de riesgo asociados al uso de medicamentos en niños y sus consecuencias, es recomendable:
Utilizar fórmulas pediátricas estandarizadas.
Monitorizar estrechamente el uso de medicamentos en grupos de alto riesgo (neonatos, polimedicados).
Priorizar el uso de medicamentos con perfil de seguridad conocido en niños.
Evitar la automedicación, uso de remedios herbolarios o medicina tradicional Verificar que se cuenten con datos actualizados de peso y talla.
Asegurarse que la presentación adquirida sea pediátrica y utilizar los dispositivos de medida incluidos.
Si después de consumir un medicamento presentas algún malestar deberás buscar atención médica y reportar los acontecimientos a la unidad de farmacovigilancia
Farmacéutica Hispanoamericana – Unidad de Farmacovigilancia
Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra 259, Granada, Miguel Hidalgo, 11520, Ciudad de México, México.
(55) 55 45 45 06, Ext. 161
55 8045 8512
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