top of page

Farmacovigilancia en situaciones de emergencia sanitaria

Una emergencia sanitaria se define como "una ocurrencia o amenaza inminente de una enfermedad o condición de salud, causada por bioterrorismo, epidemia (por ejemplo, gastrointestinal, malaria, dengue, zika) o pandemia (por ejemplo, gripe, gripe aviar, ébola, COVID), o un agente o toxina biológica novedosa infecciosa y altamente mortal, que presenta un riesgo sustancial para un número significativo de habilidades o incidentes humanos o discapacidad permanente o de larga duración.

 

En México, la farmacovigilancia juega un papel crucial en situaciones de emergencia sanitaria porque permite identificar, evaluar y prevenir riesgos relacionados con el uso de medicamentos. Durante crisis como la pandemia de COVID‑19, este sistema se volvió esencial para monitorear efectos adversos de tratamientos y vacunas, garantizando la seguridad de la población.

 

Hay algunas funciones claves en emergencias sanitarias:

 

  • Detección temprana de reacciones adversas: Se recopila información de hospitales, farmacias y profesionales de la salud para identificar efectos inesperados en medicamentos usados masivamente.

  • Evaluación de riesgos y beneficios: La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) analiza los reportes y determina si un producto debe restringirse, retirarse o mantenerse en uso.

  • Comunicación rápida: Se emiten alertas sanitarias para informar a profesionales y ciudadanos sobre riesgos detectados.

  • Colaboración internacional: México participa en redes como el Programa Internacional de Monitoreo de Medicamentos de la OMS, lo que permite compartir datos y recibir apoyo técnico.

  • Tecnovigilancia: Además de medicamentos, se vigilan dispositivos médicos (respiradores, pruebas rápidas, jeringas), fundamentales en emergencias.


Durante una emergencia, los sistemas de salud enfrentan una presión enorme: se introducen tratamientos nuevos o se usan medicamentos ya existentes en condiciones distintas a las habituales. Esto genera un riesgo mayor de efectos adversos inesperados. La farmacovigilancia, en este contexto, se convierte en un mecanismo de protección colectiva, capaz de equilibrar la necesidad de actuar rápido con la obligación de cuidar la seguridad de la población.

 

Durante la pandemia, la farmacovigilancia permitió:

  • Monitorear efectos adversos de las vacunas contra COVID‑19.

  • Evaluar el uso de medicamentos como remdesivir o dexametasona en pacientes graves.

  • Emitir lineamientos sobre el uso seguro de oxímetros y ventiladores.

La farmacovigilancia en situaciones de emergencia sanitaria es un pilar de la seguridad pública. No se trata únicamente de vigilar medicamentos, sino de construir un sistema de confianza que permita actuar con rapidez sin sacrificar la protección de las personas. En un mundo donde las crisis sanitarias pueden surgir de manera inesperada, invertir en farmacovigilancia es invertir en resiliencia y en la capacidad de salvar vidas.

 

Si después de consumir un medicamento de Farmacéutica Hispanoamericana presentas algún malestar, deberás buscar atención médica y reportar los acontecimientos a la unidad de farmacovigilancia a través de los siguientes medios de contacto:

 

Farmacéutica Hispanoamericana - Unidad de Farmacovigilancia

Bvld. Miguel de Cervantes Saavedra No. 259,

Col. Granada, C.P. 11520 Ciudad de México, México.

(55) 55 45 45 06, Ext. 161


 
 
bottom of page